Español | Español | Traducción patrocinada por TCA

Robert F. Murray
Me siento realmente honrado de asumir el cargo de Presidente de la Tilt-Up Concrete Association (TCA). Quiero expresar mi gratitud al presidente saliente Rick Galloway y a toda la Junta Directiva por su dedicación y liderazgo. Reflexionando sobre mi trayectoria en la TCA, que comenzó hace más de una década, nunca podría haber imaginado la gran cantidad de conocimientos, la colaboración y las amistades duraderas que esta asociación me brindaría.
TCA es una organización única donde los competidores se ayudan mutuamente a mejorar, compartiendo ideas e innovaciones para hacer avanzar la industria en su conjunto. La camaradería dentro de esta asociación es algo que no he experimentado en ningún otro lugar. Cada evento de TCA reafirma lo que hace especial a esta organización. No solo estamos mejorando nuestro oficio, sino que también estamos forjando lazos que fortalecen tanto nuestra industria como nuestras vidas personales.
La construcción corre por mis venas. Como constructor de tercera generación, me introduje en el oficio a temprana edad. A los 10 años, pasaba los veranos cargando madera en los proyectos residenciales de mi tío, y a los 14, ya manejaba un martillo neumático de 27 kilos. Estas experiencias formativas me inculcaron una pasión por la construcción y una determinación implacable por la mejora continua, rasgos que han definido mi carrera desde entonces.
Ver crecer a mis cuatro nietos me ha dado una nueva perspectiva sobre el cambio y la perseverancia. Mi nieta de 8 años es tan perspicaz como cualquiera, tiene una sabiduría que va más allá de sus años y no teme expresar sus opiniones. Mi nieto de dos años está en pleno descubrimiento de su personalidad, un momento canta sobre ser una excavadora y al siguiente debate enérgicamente con su padre. El verano pasado, fui bendecido con dos nietos más, nacidos con solo seis días de diferencia. Con apenas siete meses, son un recordatorio diario de resiliencia y determinación. Los observo ver algo que quieren al otro lado de la habitación, sin poder gatear, pero sin desanimarse. Primero, se arrastran por la alfombra, luego se levantan sobre las rodillas, solo para retroceder en lugar de avanzar. Pero siguen adelante, adaptándose, resolviendo. Ese tipo de determinación implacable es inspiradora.
Durante los primeros 20 años de mi carrera, ocupé múltiples puestos en una empresa de movimiento de tierras e infraestructura que realizaba sus propios trabajos, antes de pasar a la contratación general hace casi dos décadas. Mi antiguo director ejecutivo me dijo en más de una ocasión: “Bob, no le tienes miedo al cambio, lo aceptas”. Esa filosofía guió mi decisión el año pasado de dejar mi puesto como vicepresidente sénior en una empresa consolidada y asumir un nuevo desafío como director de operaciones en Oline Construction. La oportunidad de aplicar décadas de experiencia en la industria para construir sobre una cultura de colaboración, innovación e integridad ha sido emocionante y gratificante.
La vida se trata de cambio y crecimiento. El dicho “Si no avanzas, retrocedes” siempre tiene razón. Al asumir este nuevo rol en TCA, me comprometo a fomentar la colaboración, impulsar la innovación y hacer avanzar nuestra industria juntos. El trabajo que hacemos es importante, y las relaciones que construimos en el camino lo hacen aún más significativo.
¡Por el futuro! Sigamos avanzando.

Sé el primero en comentar