Inglés | Traducción patrocinada por TCA
Por: Mitch Bloomquist, Director Ejecutivo, Tilt-Up Concrete Association
Imágenes Paul Hester, Hewitt Garrison, Frank Ooms

Lake/Flato Arquitectos
La Escuela Francis Parker es una escuela preparatoria universitaria coeducacional, independiente y privada, desde el jardín de infancia hasta el grado 12. Fundada en 1912, la escuela se encuentra en San Diego, California. La misión de Parker es inspirar a una comunidad diversa de pensadores independientes cuya excelencia académica, perspectiva global y fortaleza de carácter los prepara para hacer una diferencia significativa en el mundo.
“Parker se construyó con los valores e ideales educativos de Francis Parker, quien fue un conocido reformador educativo del siglo XX”, dijo Kevin Yaley, el director de la escuela Francis Parker. “Un pionero en el movimiento escolar progresista en Estados Unidos, Parker creyó en el desarrollo completo de la capacidad moral, física y mental de un alumno".
Debido a que la escuela superó la capacidad de sus instalaciones existentes, necesitaba un entorno de edificios rediseñado. La Escuela Francis Parker buscaba un diseño de campus práctico que capturara el carácter y espíritu de la escuela, el cual se centró en las experiencias de los alumnos, mejores oportunidades educativas y aprovechara el clima benevolente de San Diego. La escuela se fundó en el principio de que involucrarse con el medio ambiente aumenta la concientización de los alumnos con el mundo y su lugar en él. El nuevo campus de la escuela media y superior de Francis Parker, con planificación maestra y diseño de Lake|Flato Arquitects, refleja este mismo espíritu. El campus consiste en estructuras académicas y espacios de transición que se convierten en las salas públicas amplias, los atrios y los jardines.
“Cuando empezamos a pensar en este campus, lo llamamos un campus jardín y un campus de jardines”, dijo Greg Papay, FAIA, socio de Lake|Flato. “Una serie de espacios al aire libre que se convertirían en salas de estar del campus donde se llevarían a cabo muchas de las actividades escolares”. Esta idea es consistente con la historia arquitectónica de la escuela. Las fotografías muestran los edificios originales de salones de clases llenos de luz con puertas corredizas que conectaban los espacios interiores y exteriores.


Aunque no buscaban la certificación LEED, los nuevos edificios reflejan la conciencia ambiental de esta escuela progresista y la convierten en un modelo a seguir en cuanto a sustentabilidad creativa. “Al buscar la creación de un complejo de edificios ecológico, económico, atractivo y duradero, dependimos en gran medida de la construcción de muros inclinados, recordando el espíritu de los proyectos innovadores de principios del siglo XX construidos en la región de San Diego por Rudolf Schindler e Irving Gill”, dijo Papay. Lake|Flato sugirió el método de construcción de tilt-up en su oferta de diseño ganadora y nunca se desviaron de él. “La escuela lo aceptó desde el principio”, dijo Papay.
El contratista Rudolph & Sletten se encargó del moldeado de paneles prefabricados (tilt-up), la colocación de concreto y el levantamiento e instalación de los paneles. Aproximadamente el 75 por ciento de los cerramientos de los edificios son de concreto. El revestimiento exterior está hecho de una duradera secoya sudamericana proveniente de un bosque manejado de forma sustentable. Todos los salones de clases son ventilados naturalmente e iluminados con luz de día gracias a un innovador sistema de repisas de luz y toldos que filtran y dirigen las brisas y la luz solar. Finalmente, todos los salones de clases cuentan con puertas corredizas de vidrio empotradas, ofreciendo conexiones directas entre los ambientes interiores y exteriores.
“La construcción de muros prefabricados inclinados (tilt-up) contribuyó en gran medida al rendimiento ambiental y de ingeniería del edificio”, afirmó Papay. Los muros de 7.25 pulgadas soportan cargas verticales y laterales, creando cáscaras increíblemente resistentes. Estas cáscaras también ayudan a amortiguar la ganancia y pérdida de calor, lo que contribuye a que los edificios superen los exigentes requisitos de energía del Título 24 en un 33 por ciento. El alto contenido de cenizas volantes, las fuentes locales de arena y cemento, y el color integral crearon muros de tonos cálidos. En áreas seleccionadas, se agregó vidrio reciclado triturado a los paneles y al piso, creando colores vibrantes en zonas de mayor interacción.
“El agregado de vidrio reciclado incrustado requirió técnicas especiales para la colocación del concreto con doble capa de malla metálica colocada sobre el vidrio para evitar que el concreto moviera el vidrio en grupos consolidados”, dijo Andy Rogers, ejecutivo del proyecto con Rudolph & Sletten. “Además; todo el agregado de vidrio debía molerse manualmente”, dijo.
De particular interés son los paneles en la sala de conferencias, donde los paneles monolíticos, expresados tanto en el interior como en el exterior del edificio (permitido por el clima templado de San Diego), tienen una forma interior que crea un espacio increíble y acústicamente afinado para conferencias, orquestas, bandas de rock y coros. Los paneles tienen hasta 18 pulgadas de ancho y pesan hasta 80,000 libras.
Para Rudolph & Sletten, los paneles arquitectónicos para el edificio de conferencias fueron un prospecto emocionante y desafiante desde el principio. La idea original era realmente cortar con sierra partes de la losa de concreto colado en tramos largos y apilarlos en el exterior del edificio como parte del revestimiento. Debido a las consideraciones de los costos, un sistema de encofrado pareció mucho más económico y tenía más probabilidad de lograr la apariencia deseada. Inicialmente se consideró usar madera de forma estándar y losa de concreto natural para colar los paneles (como se había hecho anteriormente). Sin embargo, el costo adicional de compactar y resanar excesivamente un muro prefabricado que era una característica arquitectónica importante hizo que el equipo reconsiderara el proceso.
Rudolph & Sletten trabajó con los diseñadores para explorar un diseño de paneles de muro alternativo que logró la misma apariencia que el diseño original, ahorrando al cliente alrededor de $250,000. A través de conversaciones colaborativas, el equipo desarrolló la idea de usar una bandeja de metal como la figura del molde. La bandeja de metal proporcionaría menos variación en la apariencia de la figura de panal a panal, limitando así (y quizás eliminando por completo) la cantidad de compactación y reparación requerida. El sistema de moldes de metal aumentó en gran medida la calidad del producto final. La rigidez del metal, así como su superficie consistente, eliminaron la variación en las figuras de los paneles y produjeron bordes limpios y precisos sin trabajo posterior al curado. La bandeja de metal también eliminó por completo las grietas en la superficie de la losa de vaciado que a menudo ocurren en una superficie de vaciado grande.
Según Papay, la solución creativa y la atención a los detalles valieron la pena. “Su rol fue ser acústicamente dispersivo, por ello la figura en facetas. Funcionan de manera increíble”.
“Mi primera visita a la escuela fue al Salón Crivello”, dijo Tamara Paige, maestra de música y conductora de la Lancer Orchestra. “Recuerdo que entré y vi diferentes figuras en los muros y pensé que quien haya diseñado esto invirtió mucho tiempo en estudiar lo que necesitaríamos”, dijo. “Permite [a los estudiantes] tener la oportunidad de sentirse como si estuvieran en Carnegie Hall”.


“Realmente creo que el espacio tiene un impacto en el aprendizaje”, dijo Yaley. “Y un buen aprendizaje se lleva a cabo en espacios geniales”.
Ahora con diez años de edad, los edificios de gran prestigio continúan sirviendo a la escuela. Con 12 estructuras en el campus predominantemente construidas con muros de concreto prefabricado (tilt-up walls), el campus representa uno de los usos más grandes de este tipo de muros en un entorno educativo en Estados Unidos. Según Papay, los paneles continúan funcionando muy bien con poco mantenimiento gracias a su durabilidad. Además, su fuerza y rigidez permiten que las losas de los pisos abiertos sean ideales para cualquier transformación futura del espacio a medida que cambien las necesidades de la escuela con el tiempo.
Este proyecto ha sido publicado previamente en la revista Architect y en el libro Designing the Sustainable School. Los premios incluyen Premios del Comité AIA de Arquitectura para el Diseño de Instalaciones Educativas, Premio al Ahorro por Eficacia Energética del Consejo AIA de California, Premio al Diseño de San Antonio de AIA, Premio al Medio Ambiente del Comité de San Diego AIA, Premio al Diseño de San Diego AIA y Premio Orquídea de Arquitectura.
Grant Lichtman, el anterior CFO de la escuela Francis Parker, estuvo íntimamente involucrado a lo largo del proceso y habla muy bien del resultado. “Francis Parker ha completado unas instalaciones únicas de clase mundial que transmiten audazmente la sensación de equilibrio, comunidad, seguridad y respeto por el medio ambiente, así como la visión del futuro que define a la escuela Francis Parker”.


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