Inglés | Traducción patrocinada por Grupo de productos Nox-Crete

Como estudiante en la Facultad de Arquitectura y Diseño Urbano de la Universidad de Washington, estuve involucrado en un estudio de diseño y construcción donde, en el transcurso de un semestre, diseñamos y construimos un pabellón de artes públicas para Grand Center, un distrito de arte y entretenimiento en Saint Louis, Missouri. Aprendí mucho con esta experiencia. Diseñar en un salón de clases y diseñar para la construcción son cosas diferentes. Colocar y acabar el concreto es extremadamente difícil. No soy increíblemente rápido atando barras de refuerzo y se necesita una gran cantidad de talento para colocar un bloque de concreto. La lección más valiosa que aprendí fue el poder del ingenio.
El presupuesto para el proyecto era muy pequeño. Y nuestras ideas no lo eran. El puente entre los dos fue nuestra habilidad de desarrollar relaciones con compañías dispuestas a donar recursos y servicios.
Nos comunicamos con los programas de aprendizaje de los sindicatos locales de Trabajadores del Cemento y Trabajadores del Hierro, y los convencimos de enviar a sus estudiantes e instructores a trabajar con nosotros en el sitio. Visitamos la planta de un fabricante de bloques local, y lo convencimos de donar todo el material para los muros (esto fue antes de saber sobre el tilt-up). Nos reunimos con una compañía de concreto premezclado que aceptó donar el concreto y encontramos un camión con bomba de concreto dispuesto a ayudarnos. En el proceso, aprendimos más de lo que jamás hubiéramos podido aprender con un presupuesto más grande.
Al trabajar con el equipo extraordinario de compañías que dieron lo mejor de sí en el Proyecto Comunitario de TCA de 2015 en Nueva Jersey, agradezco esta lección.
En cada uno de los proyectos comunitarios que hemos realizado, ha habido obstáculos. A veces son financieros, a veces se deben al programa y ocasionalmente son políticos. Al encontrarnos con los muchos obstáculos en el camino, el método podría haber sido rendirnos, doblegarnos o llegar a un acuerdo. En su lugar, nosotros como equipo hemos sido muy ingeniosos.
Hemos identificado y concentrado una colección diversa de organizaciones e individuos dispuestos a dar lo mejor de su tiempo y recursos. Hemos contactado a compañías y personas que antes no tenían idea de las ofertas y la experiencia que cada uno tenía. Hemos acoplado intereses comunes entre socios inesperados. El resultado será algo que todos podemos compartir entre nosotros y con la comunidad en general. Al conocer el poder del ingenio, no me sorprende lo que hemos podido lograr. Sin embargo, continuamente encuentro inspiración en la generosidad y la buena voluntad de aquellos que aceptan involucrarse.

Sé el primero en comentar