La escuela secundaria Deseret Peak, situada en el condado de Tooele (Utah), demuestra cómo la construcción con paneles prefabricados de hormigón puede satisfacer las complejas exigencias de la arquitectura educativa a gran escala, al tiempo que cumple con objetivos estéticos y de rendimiento muy exigentes. Estas instalaciones, de tres plantas y 31 200 metros cuadrados, se diseñaron para dar servicio a la creciente población estudiantil del condado y recibieron el reconocimiento «Excellence in Achievement» por su innovadora integración de sistemas estructurales y arquitectónicos de hormigón prefabricado.

La construcción con paneles prefabricados (tilt-up) desempeñó un papel fundamental en la configuración tanto de la forma como de la función del edificio. El proyecto combinó sistemas de paneles prefabricados y de mampostería para lograr un equilibrio entre eficiencia, rendimiento y calidad visual. Los paneles prefabricados, de hasta 24 metros de altura, conforman la estructura principal, creando una presencia audaz y contemporánea. En el interior, las superficies de concreto arquitectónico a la vista en áreas clave —incluidos el auditorio de 1,200 asientos, las zonas comunes para estudiantes y el gimnasio— resaltan la versatilidad del método y la destreza del equipo de construcción. Estos paneles requirieron vertidos y acabados de precisión, ya que no se podían utilizar parches ni pintura para corregir imperfecciones.
El enfoque del proyecto también abordó varios retos regionales. El uso de la construcción con paneles prefabricados ayudó a paliar la escasez local de mano de obra especializada en albañilería y permitió mantener el avance de las obras dentro de un calendario muy ajustado. Los muros de contención prefabricados de 4,5 metros de altura, que se fabricaron e instalaron más rápidamente que las alternativas de hormigón in situ, facilitaron el desarrollo inicial de la obra y mejoraron la secuencia de trabajo de los demás gremios.
La precisión en la ingeniería fue fundamental para el éxito del proyecto. Cada elemento de construcción tilt-up exigió una planificación detallada, planos de taller precisos y operaciones de elevación minuciosamente coordinadas. Se desarrolló un sistema de encofrado a medida para lograr el aspecto de muros continuos y monolíticos, eliminando prácticamente todas las juntas visibles, incluso en las esquinas de los paneles. El resultado es una expresión arquitectónica cohesionada que demuestra la capacidad de la construcción tilt-up para ofrecer tanto rendimiento técnico como sofisticación en el diseño en entornos educativos complejos y a gran escala.














Este artículo se ha elaborado a partir del contenido presentado durante el programa de los Premios Tilt-Up Achievement.

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