Mi Joven Carrera: Una Historia de Desarrollo Profesional

Inglés | Traducción patrocinada por Grupo de productos Nox-Crete

Desde mi nacimiento fui destinado a tener una carrera en la construcción de concreto. Creo que todo comenzó con mi gran ejemplo a seguir y el hombre que he admirado toda mi vida, mi abuelo. Anthony A. Cavossa Sr. comenzó A.C. Cement en 1969. Él convirtió lo que comenzó como un pequeño negocio familiar en uno de los contratistas de concreto más grandes de New England en las décadas de 1970 y 1980. Con 30 a 50 hombres, dos bombas y más equipo que cualquiera de sus competidores, estaba construyendo Boston, metro cúbico a metro cúbico. Su nombre era sinónimo de concreto.

Las relaciones que desarrolló fueron los cimientos de su compañía; por lo tanto, desde muy temprana edad, entendí la importancia y el poder que tiene una buena red de contactos. Esa lección es el núcleo de mi relación con la Tilt-Up Concrete Association (TCA) y, aunque mi carrera relativamente acaba de comenzar, siento que ya tengo grupos increíbles de amigos y colegas.

Tengo la suerte de poder compartir aquí mi historia y me gustaría empezar dando las gracias a mi familia. Lo que mi abuelo, y más tarde mi padre, lograron en nuestra zona en su época me ha abierto muchas puertas y siempre les estaré agradecido por ello. Mi papá aún administra su propia empresa de hormigonado, Concrete Contractors Corp. Desde el fallecimiento de mi madre, ha reducido el tamaño de la empresa para dedicarse principalmente a trabajos residenciales. Mi padre me ha enseñado cómo hacer todo bien en la vida y en los negocios. No solo me forjó una reputación fantástica, sino que también me enseñó a ser un hombre a una edad muy temprana. Lamentablemente, superar la adversidad fue algo que tuve que aprender desde muy joven. Cuando a mi madre le diagnosticaron un linfoma no Hodgkin y finalmente perdió su valiente batalla, me vi obligado a madurar rápidamente. Mi papá hizo un trabajo increíble al criarnos a mis dos hermanas y a mí, y al mismo tiempo administrar una empresa contratista de concreto muy exitosa. No estoy diciendo nada que no sepan sobre lo difícil que puede ser esta industria, pero ese hombre es un ejemplo extraordinario de cómo hacer las cosas correctamente y estoy seguro de que me ha transmitido eso a mí.

Es muy gratificante escuchar historias de colegas con los que me reúno y que conocen a mi papá o abuelo, y escuchar cómo empezaron en el negocio del concreto debido a ellos. Algunos de los nombres más importantes en la industria del concreto de New England empezaron con A.C. Cement, y por ello, estoy muy agradecido.

Comencé a trabajar en el negocio familiar a una edad muy temprana. Hasta el día de hoy recuerdo las muchas veces que me sacaron de la escuela secundaria para ayudar a terminar una plataforma de estacionamiento o una losa grande. Sé que esa educación fue igual de valiosa, si no más valiosa, de lo que me perdí en el salón de clases.

Además del negocio de mi familia, los Lampasona han desempeñado un papel fundamental en mi carrera. Tony y PJ Lampasona (que empezaron en la empresa de mi abuelo) me contrataron cuando aún estaba en la universidad cursando mi licenciatura en administración de la construcción. Me contrataron como estimador y rápidamente me ascendieron a gerente de proyectos, donde realmente tuve la oportunidad de aprender el aspecto empresarial del negocio.

Lampasona Concrete Corp. fue adquirida por Lindsay Construction, y ahí fue donde realmente me introduje al tilt-up. Desde la primera vez que vi volar los paneles, quedé prendado. Crecí viendo el vaciado de losas y la construcción de cimientos. Ver el uso vertical del concreto fue emocionante. Una vez que tuve la oportunidad de aprender los pormenores del mundo del tilt-up, no me era suficiente. Era todo lo que me encantaba del concreto y más. Ahora no solo vaciábamos concreto, sino que estábamos construyendo edificios. Pude pasar por proyectos y decir: “¡Yo construí eso, todo ese edificio!” La emoción de la colocación de paneles es una euforia de la que creo que nunca me cansaré.


Mi primer proyecto de tilt-up fue una concesionaria de Lexus en Bedford, New Hampshire: paneles aislados no compuestos en pleno invierno. Obviamente, aprendí mucho en ese trabajo. Nunca olvidaré llegar al segundo día de elevación y ver que había 18 pulgadas de nieve, tener que despejar los paneles para llegar a los insertos de elevación y escarbar las zapatas para encontrar la disposición del panel. Elevamos ocho paneles ese día y les juro que sentí como si hubieran sido 30.

Conocí la TCA a través de un proyecto en Devens, Massachusetts. Se trataba de un estudio cinematográfico que sigue en funcionamiento y donde se rodaron películas como TED 2 y otras producciones de Sony Pictures. En el proyecto sucedieron cosas increíblemente singulares y grandiosas, así como también algunas cosas extrañas. Tenía algunas preguntas y fue entonces cuando conocí por primera vez a Mitch Bloomquist, director ejecutivo de la TCA. Hablamos por teléfono varias veces antes de su primera visita al sitio. Pensaba: “¿Por qué demonios alguien de Iowa quiere venir hasta Massachusetts para ver un edificio de concreto?” Vaya, sí que me estaba perdiendo de mucho… La visita fue transformadora en muchos sentidos. Trabajamos juntos en un artículo para la revista de la TCA y comencé a hablar sobre nuestros roles en el crecimiento del mercado de tilt-up en el noreste. Nos reunimos con otros profesionales del tilt-up de la zona para planificar eventos educativos y me di cuenta del potencial que tenía participar activamente en la organización. Lo que Mitch ha hecho con la TCA desde que lo conocí ha sido increíble. Entiendo que siempre ha sido una organización sólida, pero ver cómo él y la asociación han crecido desde mi proyecto del estudio de cine ha sido sorprendente. He llegado a valorar muchísimo a Mitch como colega y amigo.

Mientras estaba en Rykor, mis relaciones con la TCA me permitieron aparecer en la portada de la revista Tilt-Up Today y me dio la oportunidad de presentar talleres y reuniones de almuerzo y aprendizaje en Boston con algunos de los arquitectos e ingenieros más importantes de la industria. Pude utilizar mis relaciones de la TCA para construir una red de contactos más amplia y profunda incluyendo arquitectos, contratistas, proveedores, desarrolladores y propietarios, con muchos de los cuales aún tengo contacto regular actualmente. Más adelante, cuando la situación se puso difícil en Massachusetts y estaba buscando oportunidades fuera del área, la TCA y esos contactos jugaron un rol importante en mi búsqueda de trabajo.

Mi relación con la TCA fue clave para que pudiera trasladarme a Pensilvania con Lithko Contracting, Inc. Kim Corwin, expresidenta de la TCA y directora ejecutiva de AH Harris, me presentó al equipo de Lithko y me dio una recomendación excelente que, al final, me llevó a vivir la mejor experiencia en construcción tilt-up que jamás hubiera imaginado.

Con Lithko, un miembro colaborador ya establecido de la TCA, mis compromisos y vínculos con la organización se fortalecieron enormemente. Desempeñamos un rol importante en la Convención Internacional de la TCA en Nueva Jersey en 2015, cumpliendo una promesa (de apoyar la convención del noreste) que le había hecho a Mitch mientras estaba en Boston. Además de patrocinar el evento y construir los paneles de demostración exteriores, nos unimos a otros miembros colaboradores de la TCA, Alston Construction, para aportar algo a la comunidad local mediante un proyecto gratuito con voluntarios donde rompimos el récord del panel más pesado del mundo. El desolador fiasco político que arruinó ese proyecto es una historia para otro día.

Mi rol en Lithko me brindó la oportunidad de desarrollar relaciones a nivel nacional. Ya no se trataba solo de causar sensación en Massachusetts y Nueva Inglaterra; estaba conociendo gente de Oklahoma, Ohio y de toda la costa este. Estos colegas jugaron un papel importante en mi red, dándome finalmente la oportunidad de regresar a casa en Massachusetts y realmente empezar a hacer del tilt-up una práctica de construcción común en un área que ha deseado esto por mucho tiempo.

Cuando empecé a trabajar en Turner Brothers, el método tilt-up era algo muy nuevo para mi equipo. Tenían dos proyectos de tilt-up en cartera cuando me contrataron, así que me puse a trabajar de inmediato. Construimos uno de los edificios aislados con el método tilt-up más grandes de Massachusetts y otro proyecto de cámara frigorífica pequeña en los primeros cinco meses desde mi incorporación. Insistí en que se unieran a la TCA y la idea fue aceptada con los brazos abiertos desde el primer día. Estaban familiarizados y eran activos en asociaciones similares como ACI, ASCC y PCI. Una vez que empecé a preguntar sobre patrocinios y membresías, nunca tuve que preguntar dos veces. Aunque todavía estaba en mis inicios con Turner Brothers, rápidamente se hicieron miembros de la TCA y me enviaron a mí junto con uno de nuestros gerentes de proyectos a la convención de Denver, donde nos patrocinaron para certificarnos como supervisores de tilt-up. Si eso no demuestra su compromiso desde una etapa temprana, entonces no sé qué lo hará.

Desde mi primer día en Turner Brothers, la familia Turner me ha tratado como a un hijo. Han sido modelos a seguir positivos y profesionales del mundo empresarial a quienes siempre admiraré. Han sentado las bases de una empresa que está preparada para liderar el mercado del sistema tilt-up en el noreste, y esas bases conllevan el apoyo y la participación en los esfuerzos de todo el sector impulsados por la TCA.

Sienten lo mismo que nosotros; saben que la TCA ofrece la mejor manera de crecer como personas y desarrollar nuestra marca. Saben que lo que es bueno para la industria es bueno para nosotros. Queremos ofrecer el mejor producto posible y, a través de mi participación activa y asistencia a convenciones, he podido aumentar nuestra división de tilt-up para convertirla en una de las más reconocidas en el noreste. Estoy emocionado por mi futuro y el futuro del tilt-up en el noreste y espero con gusto aprovechar más todo lo que la TCA tiene por ofrecer.

Sinceramente, algún día quiero ser el presidente de la TCA. Es un objetivo que me fijé en mis primeros días como presidente del Comité de Educación y Reuniones de la TCA. Veo la calidad de las personas que han ocupado ese cargo y son una inspiración y un ejemplo para todos nosotros. Sé que convertirme en miembro del consejo de directores es mi siguiente paso y espero postularme para ese puesto en la próxima oportunidad. A partir de ahí, espero desarrollar aún más relaciones que puedan llevarme a ese siguiente nivel. También quiero certificar a la empresa. Estamos tomando todas las medidas para lograr esa certificación ahora. Todos los principales actores se están certificando y queremos ser líderes en eso en nuestra área.

Quiero agradecer una vez más a Mitch por la oportunidad de compartir parte de mi historia. Significa mucho para mí que me hayan tenido en cuenta para algo así. No tengo palabras para expresar todo lo que él y la TCA han hecho por mí, tanto a nivel personal como profesional. Devolveré ese favor con una dedicación inquebrantable a esta industria y a esta asociación durante el resto de mi carrera.

Gracias,

AC

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